Conducir es una acción compleja que implica más de lo que parece: no sólo es experticia, también es concentración. Llegar a tiempo puede ocasionarnos mucha ansiedad, sobre todo si estamos sumergidos en el tráfico, pero podemos aplicar algunas técnicas que nos ayuden a controlar el estrés y hacer del manejo, algo placentero.  

De acuerdo a un estudio del Dr Meni Koslowski, investigador de la Universidad de Barllan en Israel, no es el trayecto lo que nos estresa, sino el tiempo que pasamos en el auto. Encontrarnos en un denso tráfico vehicular, puede ser de las situaciones usuales que más se escapan de nuestro control, lo que se traduce en momentos diarios de angustia que podrían terminar afectando nuestra salud.

En promedio, tardamos el equivalente a 12 días al año en ir y venir de nuestro trabajo. El tema es tan grave que en algunos países ya es considerado un problema de salud pública pues, según el informe Situación Mundial de Seguridad Vial de la Organización Mundial de la Salud, los accidentes causados por estrés e ira generados por el tráfico, son la octava causa mundial de muertes en el mundo.

Entendamos que, el estrés detrás del volante no depende únicamente del tráfico pesado, sino de nuestra actitud cuando conducimos, de un semáforo en rojo, de alguien que nos molesta con sus luces o que cambie constantemente de canal; es la manera como reaccionamos a estas situaciones lo que debemos evaluar. Evitar sentirnos abrumados, no sólo por lo que escapa de nuestro control, sino por lo que hemos sido causantes (como ir retrasados) es importantísimo para llegar a nuestro destino, quizás tarde, pero seguros.

Vamos a calmarnos

Lejos de generar alarma, lo que buscamos es crear conciencia, porque el problema no reside únicamente en que puedas causar accidentes, sino que las consecuencias de tu estado ansioso detrás del volante puedan provocarte un infarto, un ataque hipertensivo y hasta un accidente cerebro vascular. Bueno, quizá te estemos alarmando, pero si con esto logramos que conduzcas con calma, entonces bien habrá valido la pena el susto. Atiende algunos consejos para que, una vez entendido el problema, puedas evitar sus consecuencias:

  • Toma el control. Define al menos 3 rutas alternas para llegar a tu destino. Algunos expertos lo recomiendan también por seguridad, y nosotros, como una solución a probables atascos en el camino.
  • Oye música. Ten a la mano una lista (playlist) de temas especiales para ir y regresar. Escuchar tus canciones favoritas reduce las posibilidades de enojarse mientras conduces.
  • Sin hostilidad. Deja quieto el reloj, porque éste no va a avanzar más rápido porque lo revises una vez por minuto. Tampoco toques la corneta insistentemente. Nada de eso hará que el tráfico fluya, por el contrario, te genera más impotencia.
  • Evita las noticias desagradables. Entendemos que quieres estar informado pero ¿es necesario escuchar las noticias o esa entrevista desgarradora en la mañana o de camino a tu reunión? No se trata de evadir la realidad – que ella siempre se encarga de alcanzarnos – sino de buscar un estado de calma que te ayude a aceptar la situación, bien sea un embotellamiento o que vas tarde.
  • Lee. El estrés no es exclusivo de quienes se trasladan en vehículos propios. Si vas en transporte público, aprovecha que no eres tú quien conduce y acompaña tu trayecto con un buen libro. Si nunca lo has hecho es probable que al principio te marees, ve poco a poco.   
  • Respira: inhala profundamente por la nariz y lleva el aire al estómago, cuenta mentalmente hasta cuatro; llévalo luego al pecho contando de nuevo hasta cuatro y finalmente exhala lentamente por la boca.
  • Presta atención al conducir, procurando no hacer cosas que te resten concentración como hablar por teléfono o leer y escribir mensajes.  
  • Organízate: levántate antes de lo habitual para que desayunes con calma. Revisa el reporte del tráfico para que tengas el control de lo que sucede en la calle, pero entendiendo que no puedes solucionarlo todo. Haz las llamadas que sean necesarias para advertir que vas tarde, si es el caso.

Son muchas las campañas que adelantan distintas empresas para generar conciencia sobre las consecuencias del estrés en nuestro estado de ánimo, así como qué hacer para controlarlo de manera fácil y eficiente. Mantener buenos hábitos alimenticios, practicar ejercicio y asistir regularmente al médico son la tríada perfecta para tener un estado de salud óptimo, pero, hacer conciencia de nuestros estados de ansiedad, es vital para alcanzar el equilibrio cuerpo-mente que necesitamos para disfrutar una vida más placentera, incluso, detrás del volante.

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  • mx.selecciones.com – “¿Cómo evitar el estrés mientras conducimos”.
  • www.alianzaautomotriz.com  – “Hábitos de un buen conductor”.
  • www.informe21.com – “El estrés al manejar”.
  • Geraldine Alvarado Blanco.